El Espíritu Santo es la fuerza, el poder que nos empuja, nos inquieta y nos mueve a ser testimonio y memoria viva de Jesús, con los dones, carismas y frutos del Espíritu Santo. Nos dejamos guiar llevando el anucio de que en Jesús hay redención abundante. Jesús es el único que le da sentido y significado a nuestra vida. Déjate renovar por el poder del Espíritu Santo y tu vida no será la misma.Te llenarás de gozo, de paz, de bendición, de alegría, porque solo Dios hace al hombre feliz.

Parroquia Nuestra Señora de Aránzazu

LITURGIA DE LA PALABRA (Lunes)

Hch 4,23-31: Al terminar la oración, los llenó a todos el Espíritu Santo, y anunciaban con valentía la palabra de Dios
Salmo 2. Dichosos los que se refugian en ti, Señor.
Jn 3,1-8. Si uno no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios.


Nicodemo nos recuerda a quienes leen la Biblia al pie de la letra, las y los fundamentalistas. No nos extraña que Nicodemo sea fundamentalista, era fariseo, tenía autoridad y estaba con miedo. Nicodemo habla en plural, había más gente de su grupo que creía que Jesús venía de Dios, porque han visto los milagros que hace. Pero esa fe no le basta a Jesús. El necesita que crean en su proyecto del reino. Para esto es necesario nacer de nuevo y romper con las ideologías que nos aprisionan y dejarnos invadir por el Espíritu. Nicodemo está siendo invitado a sumergirse en la persona, la vida, las opciones y la práctica de Jesús, en una comunidad de hermanos/as.

Pero el legalismo había echado a perder el espíritu de Nicodemo, lo mismo que el sacramentalismo echa a perder el sentido del bautismo en nuestros días. Nos hemos quedado con el agua, las fotos, la fiesta y perdimos el Espíritu. Porque el sacramentalismo y el ritualismo matan el Espíritu.

Quién pudiera ayudar a nuestra iglesia a nacer de nuevo y a escuchar la libertad del viento que sopla donde y cuando quiere haciendo nuevas todas las cosas!

PRIMERA LECTURA.
Hechos 4,23-31
Al terminar la oración, los llenó a todos el Espíritu Santo, y anunciaban con valentía la palabra de Dios

En aquellos días, puestos en libertad, Pedro y Juan volvieron al grupo de los suyos y les contaron lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos. Al oírlo, todos juntos invocaron a Dios en voz alta: "Señor, tú hiciste el cielo, la tierra, el mar y todo lo que contienen; tú inspiraste a tu siervo, nuestro padre David, para que dijera: "¿Por qué se amotinan las naciones, y los pueblos planean un fracaso? Se alían los reyes de la tierra, los príncipes conspiran contra el Señor y contra su Mesías." Así fue: en esta ciudad se aliaron Herodes y Poncio Pilato con los gentiles y el pueblo de Israel contra tu santo siervo Jesús, tu Ungido, para realizar cuanto tu poder y tu voluntad habían determinado. Ahora, Señor, mira cómo nos amenazan, y da a tus siervos valentía para anunciar tu palabra; mientras tu brazo realiza curaciones, signos y prodigios, por el nombre de tu santo siervo Jesús."

Al terminar la oración, tembló el lugar donde estaban reunidos, los llenó a todos el Espíritu Santo, y anunciaban con valentía la palabra de Dios.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: 2
R/.Dichosos los que se refugian en ti, Señor.

¿Por qué se amotinan las naciones, / y los pueblos planean un fracaso? / Se alían los reyes de la tierra, / los príncipes conspiran / contra el Señor y contra su Mesías: / "Rompamos sus coyundas, / sacudamos su yugo". R.

El que habita en el cielo sonríe, / el Señor se burla de ellos. / Luego les habla con ira, / los espanta con su cólera: / "Yo mismo he establecido a mi rey / en Sión, mi monte santo." R.

Voy a proclamar el decreto del Señor; / él me ha dicho: / "Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy. / Pídemelo: te daré en herencia las naciones, / en posesión, los confines de la tierra: / los gobernarás con cetro de hierro, / los quebrarás como jarro de loza." R.

SEGUNDA LECTURA.

SANTO EVANGELIO.
Juan 3,1-8
El que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios

Había un fariseo llamado Nicodemo, jefe judío. Éste fue a ver a Jesús de noche y le dijo: "Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él." Jesús le contestó: "Te lo aseguro, el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios." Nicodemo le pregunta: "¿Cómo puede nacer un hombre, siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer?" Jesús le contestó: "Te lo aseguro, el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: "Tenéis que nacer de nuevo"; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu."

Palabra del Señor.